HISTORIA DE DANA
En el 2008 vivía en Montecito, en la colina afuera de Santa Bárbara. Una noche unos chicos estaban en la propiedad de arriba y decidieron hacer una fogata. No la apagaron y al día siguiente los vientos de Santa Ana estaban a 80 millas por hora, y el fuego empezó. En una hora ya había quemado de 50 a 60 casas. En total quemo 210 casas y una de ellas era mía.
Iba de regreso a casa de la Playa de Pismo cuando empezó. Tenía a uno de mis hijos conmigo, pero mi novio, mi madre y otros dos niños estaban en casa. Cuando de primera instancia vi las flamas, pensé que el fuego estaba controlado el, después me di cuenta que era demasiado tarde para poder controlarlo. Me apure a cruzar la montaña y ahí estaba un solo policía que había estacionado su auto para que nadie pudiera pasar. Vi las flamas hacerse cada vez más grandes, había una cola de autos detrás del mío, cada vez nos asustábamos más. El viento estaba muy fuerte; literalmente llovía fuego. No podía comunicarme con nadie. Estaba en total estado de pánico. El policía me dijo: “No,- no puede pasar. No se preocupe, van a ser evacuados”Yo dije, “No al diablo con esto, Yo voy. Nadie sabe que está pasando!” Es el peor sentimiento del mundo el pensar que tu familia puede estar quemándose. Nada iba a detenerme. La mujer que estaba detrás de mi auto no se movía. Mi hijo estaba gritándome para que me calmara, el policía diciéndome que no puedo ir por mis hijos. Yo solo perdí el control.
Puse el carro en reversa, me incruste en el auto de la señora. Me quería ir por el camino de atrás, pero ahora la mujer estaba gritando que golpee su auto, el policía también estaba gritando, yo estaba gritando, mi hijo estaba gritando, y yo solo sabía que iba por mi familia. Puse el carro en reversa y maneje sobre la propiedad de otra persona, impacte una estatua y fui montana abajo. Para entonces el fuego ya estaba del otro lado. Yo estaba frenéticamente llamando a mi casa y no había nadie, solo llamando como loca. No podía localizarlos ya lo sabía, ya sabía que estaban ahí. Mi hijo continuaba diciéndome que me calmara. Yo no podía. Era imposible. Todo lo que podía pensar era “No importa como yo tengo que llegar a ellos”.
Llegue a la cima y no podía ver absolutamente nada. La montaña estaba totalmente envuelta. Yo estaba en” Ahhhhh, mis hijos Oh Dios mío, mis hijos”.
Yo sabía que ellos ahí estaban. En ese punto nada te importa. Literalmente pasas sobre fuego. Nada me iba a detener, estaba tan loca, tan desesperada, no se pueden imaginar. Mi hijo me gritaba que no podíamos manejar entre eso. Que moriríamos y en esos momentos sonó el teléfono, era mi vecina. Nunca lo olvidare. Ella dijo. “Dana ha habido un fuego” le conteste Yo sé, aquí estoy lista para entrar, donde están mi mama y los niños? Ella dijo, Dana no, ellos han sido evacuados1 ve a la misión, ahí se encuentran, todos están bien. Todo el lado de la montaña se fue, vete a la misión. Deje caer el teléfono y mi hijo se asustó. “? Mama que está pasando?” yo solo dije, están bien ellos están bien”.
Las llamas estaban en todas partes, finalmente Salí de ese estado. Mi hijo me estaba gritando que nos fuéramos de allí, que nos íbamos a quemar, me di la vuelta de nuevo hasta caí sobre un acantilado, pero salí. Fui a la misión y afortunadamente encontré a mi familia.
Mientras veíamos el fuego, mi pequeño gritaba “todas nuestras cosas” perdimos todas nuestras cosas” corriendo de un lado al otro. Yo solo dije:
No, está bien, siempre podemos comprar cosas. Pero un podemos comprar nuestras vidas”
Yo vivía una vida con muchos lujos. Mi vida ha cambiado. La riqueza ahora no tiene significado, cuando pasas por la experiencia de que puedes perder a uno de tus hijos o a un ser querido, esas tonterías no tienen importancia. Antes de pasar esta experiencia cuando veía otros pases pobres o como alguien había perdido un hijo me sentía mal. Ahora cuando veo eso, lo siento. Hubo 5 minutos, tuvieron 5 minutos para correr, literalmente correr. Muchos de mis vecinos se quemaron horrible mientras corrían, así paso solo así, y solo así puede pasar.
Yo diría que la vida es para apreciarse porque solo hay una, el amor, los momentos que están llenos de amor, eso es lo importante! Mis hijos adolescentes decían, Me voy a matar, la vida es horrible! Ya no lo dicen porque ya saben que un vez que te vas, te vas.

Para quien esté pasando un perdida y que se quejen de esto y de aquello, Para que estoy aquí? Yo diría créanme, yo he estado en esa situación, pero tal vez saque una página de mi libro, cuando voy a ese terrible momento de quemazón y que pude perder a mis hijos, después el teléfono sonando y descubrir que estaban a salvo. Literalmente me regreso la vida al cuerpo. Creo que podría decir que me quitaron la vida por minutos y me la regresaron. Ese es ahora mi punto de referencia. Todos queremos cosas materiales, pero realmente no importan.
Nosotros importamos!


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