Historia de Susan

Mis Padres no eran abusivos, pero no eran felices en su matrimonio. Mi papa era bondadoso, pero alcohólico y mi madre sufría de depresión extrema. A los 4 años de edad, mis padres se divorciaron. Yo hacia mi mejor esfuerzo por cuidar de mi papa, esperando poder hacerlo, creyendo que si podía arreglar las cosas todo estaría bien. Termine en casas de cuidado con padres substitutos, y cosas como esas. Yo solo quería ser amada y querida. Me case creyendo que finalmente me iban a dar la felicidad y familia que tanto añoraba.
Mi Mama vivía como a una hora de distancia en unos departamentos de gran altura. Su depresión era severa y tomaba muchas pastillas prescritas. Así que cada vez que tocaba temía que no contestara.
Y claro! Un día mí esposo y yo fuimos a verla, Ella sabía que iríamos, que estábamos a una hora de distancia. Asi lo arreglo. Tal vez era un riesgo, no los se. Use mi llave y entre, la encontré el piso, gris, pálida y casi muerta. En el hospital me dijeron que si no hubiera llegado hubiera muerto. Supe reconocer que era un grito desesperado de ayuda!. Le ayude a mudarse cerca de mi casa en un lugar más bonito, donde yo pudiera mantenerme checándola.
Es difícil, tremendamente difícil, ver a tu madre, la mujer que te educo y te dio la vida, querer morir de su propia mano. Decididamente fue difícil para mí ser quien la encontrara y salvarla.
Si yo entonces yo no hubiera sido la persona que arregla todo. Eventualmente termino por quitarse la vida; Ella había desarrollado un enfisema horrible y era más que miserable. Se cortó el oxígeno y me dejo una nota, diciéndome cuanto me amaba. Era auto eutanizacion, no la culpo por eso, esa vez era diferente.
Cinco años después mi esposo y yo nos separamos. El era muy talentoso y creativo. Tenía un trabajo muy exitoso en Napa, El venia de una familia muy bien; su papa era Doctor, su mama era la perfecta dama de sociedad,etc,etc,. Su papa estaba teniendo una aventura por años y su mama estaba cerrada emocionalmente, difícilmente sonreía.
Cuando niño, mi esposo trataba de llamar la atención de su papa, un día golpeo la pared con sus puños. Solo estaba actuando como el adolescente que era. Pero en lugar de tener la atención deseada, su papa lo puso en terapia de choques eléctricos, una y otra vez. Cuando regreso a casa, le dieron metanfetaminas, para sacarlo de ahí. Las cosas parecían perfectas. Después fue diagnosticado como Maniaco-depresivo. (Imagínense)
El tenía más problemas. Nosotros no nos habíamos llevado bien, Yo no estaba de acuerdo con muchas cosas y nos separamos por solo un mes cuando la policía vino a mi puerta. El se puso una pistola en la boca. Gracias a Dios, yo no lo encontré. Yo estaba afuera, en el jardín, yo me convertí en mi propia pila de hojas secas. Yo estaba ida, Varias parejas vinieron a verme ese día, para hacer lo que fuera por mí, a presentar sus condolencias. Unas amigas, Cassandra y Kay, notaron que yo necesitaba algo más que apoyo. En lugar de so insistieron en que me fuera con ellos a su casa. Gracias a Dios que lo hicieron. Desperté a media noche sintiéndome tan culpable!, sentía como si yo lo hubiera matado!. Si tan solo hubiera hecho esto o aquello. Y así seguía. Eso fue hace 35 anos. Todavía me asusta pensar en eso. Si ellas no me hubieran llevado a su casa. Yo sé que tal vez yo me hubiera matado también esa noche
Yo sé que no había mucho de dónde agarrarme! Ellas salvaron mi vida. Yo era una adicta a las relaciones, quería más que nada tener la perfecta relación amorosa con alguien. Solo quería la perfecta familia pequeña. Me sentía muy sola.
En ese punto me involucre con mi segundo esposo, tenía 39 años, y tuvimos un hijo. Pero antes de casarnos hicimos cosas como destrozar el baño, conmigo adentro. El primer par de meses, de verdad debí haber tenido fuerza de verlo y decir No gracias, no lo hice. Yo quería esta relación, porque quería “cualquier” relación. Los pensamientos iban así: Necesito a esta persona, Yo Quieeeeeeeero ser querida, yo Necesiiiiito sr amada.
Terminamos viviendo con mi padre en Boonville. No encontrábamos trabajo donde estábamos y mi papa no podía vivir solo, así que parecía un cambio lógico. Mi papa había sido bondadoso en su vida, pero ahora el alcohol lo había terminado, se volvió paranoico y senil. Era muy difícil tratarlo a él, a mi pequeño hijo y a mi nada solidario esposo. Cuando la situación se ponía difícil mi esposo se burlaba en mi cara hasta que las lágrimas se me salían. El era horrible, emocionalmente abusivo y eventualmente ya fue mucho, yo me veía bien, actuaba bien, pero internamente estaba destruida, lo único que siempre había querido era apoyo y tal parecía que nunca iba a llegar.
Recuerdo que un día estaba caminando por la cocina y viendo cuchillos. Era surreal. Era como si me estuviera viendo desde afuera hacia adentro. Vi mi mano tomando uno de los cuchillos y estar lista para hundirlo en mi corazón. Algo me hizo retractarme y pensó, “yo amo a ese pequeño niño” y jure que nunca más haría eso.
Mi Padre falleció y mi hijo y yo nos cambiamos a la colina con el poco dinero que tenía. Viví dos años sola y de Nuevo la ansiedad llego. Tenía hambre por una relación, algún tipo de contacto, pero me pude quedar sola. Esto tenía que terminar. Hubo varias veces que cuando conocí a algún hombre y casi caigo. Pero cuando veía su cólera o enfado me di cuenta que yo no tenía que ser la persona que arregla todo para ser amada, y no necesitaba pasar por eso de nuevo. Tal vez era yo o mi ángel de la guarda. Tal vez los dos, pero de alguna manera me hice a un lado.
Un día decidí llevar a mi hijo a un evento orientado a la familia y me mantuve pensando cuando me estaba alistando, me mire al espejo y juro que una voz fuera de mi cabeza me dijo. Susan que tal si dejar de estar tratando que las cosas pasen, y solo las dejas pasar? Que te parece eso. Fue algo que me hizo abrir los ojos
Dos semanas más tarde conocí a Derald. Era mi vecino: hablábamos mucho por teléfono de muchas cosas y poco a poco nos fuimos conociendo.me di cuenta que eso era una relación sana, finalmente la había conocido y la podía apreciar! Había aprendido lo suficiente para cuidarme y cuidar a mi hijo para encontrar a alguien bueno para los dos. Finalmente lo encontré y lo merecía!
Ya tenemos 20 años de estar juntos. No fue Derald quien me salvo. Fui yo. Aprendí que, aunque deseara tanto amor, tenía que venir primero de mí. Aprendí a creer que algún día llegaría. No es fácil, pero tienes que tener fe en ti y saber que deber amarte a ti mismo antes de que alguien más te de su amor

 

 

 

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